







Durante el mes de julio, tuvimos la suerte de vivir una experiencia muy especial junto a los más pequeños. Gracias a la invitación de nuestros amigos Emilio y Marta, pasamos varios días en Udalla, un pequeño pueblo en el corazón de Cantabria, rodeado de naturaleza y tranquilidad.
Fueron días para ampliar horizontes, descubrir nuevas formas de convivir gracias a nuestros amigos, romper con la rutina visitando lugares bellos, disfrutando de la playa o compartiendo comidas todos juntos.



Al enterarse de la escapada de los más pequeños, un pequeño grupo de los mayores no quiso quedarse atrás y se movilizó para organizar su propio viaje. “¿Y nosotros qué?”, decían con cierta envidia. Así fue como decidimos ir a Barcelona a pasar unos días: visitamos la Sagrada Familia, recorrimos la ciudad y nos encontramos con nuestros amigos de Vic y Masnou.
Conocer a estos amigos fue un momento clave, ya que frente a ellos surgieron preguntas muy verdaderas que les ayudaron conocerse mejor. Al final del viaje, una de las chicas le decía a otra: “Creía que eras de una forma, y estos días me he dado cuenta de que no eras como pensaba.”




Además de los viajes, pudimos disfrutar mucho en el barrio. Fuimos al Parque Lineal del Manzanares con nuestros amigos del Newman, que nos prepararon unos juegos de agua muy divertidos. También salimos de excursión, visitamos los chorros de Madrid Río, fuimos a la piscina y pasamos ratos jugando a juegos en el piso.


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